ཨོཾ་མ་ཎི་པ་དྨེ་ཧཱུྃ།

lunes, 5 de junio de 2017

¿En qué difieren las tradiciones budistas tibetanas?




Las cuatro tradiciones tibetanas tienen mucho en común; la mayoría de sus diferencias provienen de sus interpretaciones de la vacuidad y de cómo opera la mente. En este artículo revisaremos algunas de las similitudes y diferencias entre las escuelas nyingma, sakya, kagyu y gelug.
Tradición monástica
En la India se desarrollaron dieciocho escuelas del hinayana, de las cuales solo existen actualmente tres de los principales linajes vinaya de votos monásticos. Estos son:
  • Teravadaen el sudeste asiático.
  • Dharmagupta – en Asia Oriental.
  • Mulasarvastivada – en el Tíbet y en Asia Central.
Las cuatro tradiciones tibetanas comparten el linaje mulasarvastivada de los votos para monjes y monjas plenamente ordenados y para novicios, y las cuatro tradiciones cuentan también con practicantes laicos. Sin embargo, al igual que el teravada, el mulasarvastivada ya no cuenta con monjas plenamente ordenadas (sólo persisten en el dharmagupta), debido a que el linaje de ordenación nunca se transmitió al Tíbet. 

La tradición nyingma también tiene ordenación de ngagpa (mantrika). Los ngagpas mantienen un vasto conjunto de votos tántricos y se especializan en la meditación y en la realización de rituales para la comunidad laica. Convertirse en un ngagpa nunca fue una de las principales alternativas para la institución monástica, por lo que siempre han sido sumamente escasos.

Estudio, rituales y meditación
Las cuatro tradiciones tibetanas combinan el estudio del sutra y el tantra con rituales y meditación. La educación budista en cada uno de estos aspectos conlleva la memorización de textos de los cuatro sistemas filosóficos indios y debate formal en torno a su significado. Las diferencias en la interpretación de puntos sutiles aparecen, no solo entre las cuatro escuelas tibetanas, sino incluso dentro de cada escuela, entre sus diferentes libros de texto monásticos. Tales diferencias dan lugar a debates animados y a un entendimiento más claro. 

Tras completar con éxito sus estudios, los gelugpa reciben el título de “Gueshe”, y las otras tres tradiciones reciben el título de “Khenpo”. “Khenpo” también es el título que se confiere a los abades. Asimismo, las cuatro tradiciones cuentan con el sistema “tulku” de los lamas reencarnados. Los tulkus y los abades reciben el título de “Rinpoche” sin importar su nivel de educación. 

Las prácticas rituales en las cuatro tradiciones incluyen cantos acompañados de platillos, tambores y cuernos, así como la escultura y ofrenda de tormas, pasteles con forma cónica hechos de harina de cebada y manteca. Los cánticos y los estilos de música son generalmente similares, aunque los cantos armónicos difónicos se encuentran con más frecuencia entre los monjes gelugpa. 

Las cuatro tradiciones instruyen a sus seguidores para hacer los preliminares ngöndro de las 100.000 repeticiones de varias prácticas, tales como las postraciones y el yoga del gurú. Sin embargo, los versos recitados y el número específico de prácticas que se hacen difieren ligeramente. La meditación en cada tradición incluye la práctica diaria, retiros cortos de unos cuantos meses y retiros de tres años; difieren principalmente en el momento de su vida en que los practicantes hacen los retiros. Los sakya, nyingma y kagyu inician de forma temprana en su entrenamiento las prácticas de ngöndro y los retiros, mientras que los gelugpa lo hacen más tarde, a lo largo del camino.

Definiciones y puntos de vista
Algunas de las principales diferencias en las explicaciones que las cuatro tradiciones dan de las enseñanzas, provienen de sus formas de definir y utilizar términos técnicos, así como de su presentación del Dharma desde diferentes puntos de vista. 

Por ejemplo, el par “permanente/impermanente” puede significar tanto estático/no estático como eterno/temporal. Cuando los gelugpa dicen que la mente es impermanente, se refieren al hecho de que nuestra mente se da cuenta de diferentes objetos a cada momento, por lo que nunca permanece estática. Por otro lado, cuando los kagyupa y los nyingmapa explican que la mente es permanente, se refieren al hecho de que la naturaleza de la mente nunca cambia y que no tiene principio ni final. Sin embargo, ambos estarían de acuerdo con las afirmaciones del otro, sin importar que, aparentemente, sus posiciones con respecto a la impermanencia o permanencia de la mente sean diametralmente opuestas.

Otra diferencia es que los gelugpa explican el Dharma desde el punto de vista de los seres ordinarios, los sakyapa desde el punto de vista de los aryas altamente realizados en el camino, mientras que los kagyupa y los nyingmapa desde el punto de vista de los seres iluminados. Así, por ejemplo, los gelugpa dicen que la mente más sutil todavía tiene los hábitos de la ignorancia, como en el momento de la muerte; los sakyapa dicen que es gozosa conforme se genera en el camino, mientras que los kagyupa y nyingmapa dicen que [esa mente sutil] ya tiene todo completo y perfecto, como en el caso de los budas. Además, los gelugpa y los sakyapa dan sus explicaciones desde el punto de vista de practicantes que prosiguen lentamente por etapas, mientras que los kagyupa y los nyingmapa a menudo presentan el camino tal y como sucede en esos escasos practicantes para quienes “todo sucede a la vez”.

Explicación y forma de meditar en la vacuidad
Las cuatro tradiciones están de acuerdo en que la explicación de la vacuidad (el vacío de la existencia verdaderamente establecida) que se da en los textos madyámaka es la más profunda. Sin embargo, difieren en su forma de dividir al madyámaka en sub-escuelas y en cómo estas escuelas difieren entre sí. El punto final es alcanzar una cognición no conceptual de la vacuidad, con el nivel burdo de la mente en el vehículo sutra y el nivel más sutil de la mente de luz clara o el darse cuenta puro rigpa en el tantra superior. Los gelugpa hacen hincapié en la meditación desde el lado del objeto, mientras que los sakyapa, kagyupa y nyingmapa desde el lado de la mente. 

Cada tradición también enseña sus propios métodos para alcanzar un entendimiento no conceptual y para acceder y activar la mente más sutil. Lo que los gelugpa llaman no conceptual, los sakyapa, kagyupa y nyingmapa lo llaman “más allá de las palabras y los conceptos”.

Con respecto a la relación entre la mente y sus objetos, los gelugpa explican que solo podemos dar cuenta de la existencia de los objetos como siendo aquello a lo que se refieren las palabras y los conceptos que se utilizan para designarlos; pero, por supuesto, el etiquetado mental con conceptos y la designación con palabras no crea objetos que se puedan encontrar. Los sakyapa, kagyupa y nyingmapa enfatizan la no dualidad de la mente y sus objetos, pero eso no significa que sean idénticos; por el contrario, significa que no pueden existir de manera independiente del otro. Esto se refiere a la inseparabilidad de la mente y las apariencias. Las dos posiciones de las escuelas tibetanas no son contradictorias.

Además, ambos lados concuerdan en que, al realizar un análisis, nada puede encontrarse ni existe de forma independiente por su propio poder, ni establece su existencia desde su propio lado; sin embargo, la causa y el efecto aún funciona. Los gelugpa explican que las apariencias de existencia verdaderamente establecida son como una ilusión, en el sentido de que no corresponden con nada real; mientras que las otras tres tradiciones enfatizan que la existencia verdaderamente establecida es, de hecho, una ilusión.

Teoría de la percepción
Las escuelas no gelugpa afirman que lo que percibimos de forma no conceptual son solo estímulos, la información sensorial de un sentido, por ejemplo, percibir formas de colores con nuestra visión. Además, solo percibimos un momento a la vez. Aun así, los objetos convencionales pueden ser conocidos a través de muchos sentidos diferentes: podemos conocer una manzana a través de la vista, el olor, el gusto o una sensación física en nuestra mano, y eso es a través de una serie de momentos de percepción. Debido a ello, los sakya, kagyu y nyingma afirman que solo podemos conocer objetos convencionales del sentido común, como una manzana, de forma conceptual. Por supuesto, eso no significa que la manzana exista solamente en nuestra mente conceptual, sino que solo podemos conocerla a través de constructos mentales conceptuales. 

Los gelugpa afirman que, incluso de forma no conceptual, vemos no solo un momento de formas de colores, sino que a cada momento vemos también objetos convencionales, como manzanas, que pueden ser conocidas a través de diversos sentidos y los cuales pueden perdurar a través del tiempo. La relación entre el pensamiento conceptual y los objetos convencionales no es que los objetos solo puedan ser conocidos de forma conceptual, ni que solo sean una creación del pensamiento conceptual. En lugar de ello, solo podemos dar cuenta de su existencia en términos de la etiquetación mental con el pensamiento conceptual, como explicamos anteriormente. Así, ambos lados concuerdan en que entender el papel del pensamiento conceptual en nuestra forma de conocer el mundo, es esencial para superar y eliminar para siempre nuestra confusión e ignorancia acerca de la realidad: la causa más profunda de todo nuestro sufrimiento.

Resumen
Es muy importante seguir una aproximación no sectaria, tal y como Su Santidad el Dalai Lama enfatiza constantemente. No hay necesidad de asumir una mentalidad de equipo de fútbol con respecto a los linajes, con la que pensamos que uno es mejor que el otro. El mejor antídoto para el sectarismo es la educación. Cuanto más aprendamos sobre las diferentes tradiciones, más veremos cómo todas se relacionan entre sí, incluso si a menudo describen las cosas de manera muy diferente. De esta forma, podemos respetar las enseñanzas de todos los linajes.

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